Tratamiento médico de los miomas
No es necesario tratar los miomas que no provocan ninguna molestia. Su médico debe hacer un seguimiento periódico de estos miomas.
No es necesario tratar los miomas que no provocan ninguna molestia. Su médico debe hacer un seguimiento periódico de estos miomas. Si durante el seguimiento los miomas crecen, cambian de forma o aparecen molestias relacionadas con el mioma, este debe tratarse.
En primer lugar, el tratamiento se planifica teniendo en cuenta en qué parte del útero se origina el mioma y qué molestias provoca. El tratamiento definitivo de los miomas es su extirpación mediante una operación. Sin embargo, con algunos medicamentos puede conseguirse que los miomas se reduzcan o que las molestias asociadas a ellos se alivien. En primer lugar, a las mujeres que tienen un dolor intenso a causa de los miomas se les pueden administrar analgésicos.
A las mujeres que tienen sangrados y dolores intensos se les pueden administrar píldoras anticonceptivas u otros medicamentos que contienen hormonas, con lo que el dolor de estas mujeres se alivia y sus sangrados disminuyen. En las mujeres con sangrado intenso que han desarrollado anemia a causa del sangrado, la anemia se trata con suplementos de hierro por vía oral o intravenosa.
A veces esta anemia es muy profunda y puede ser necesario realizar una transfusión de sangre. En las mujeres con sangrado abundante, además de los tratamientos hormonales, también resulta eficaz el tratamiento con un dispositivo intrauterino hormonal colocado dentro del útero. Sin embargo, a pesar de todos estos tratamientos, al final puede ser necesario extirpar el mioma mediante una operación. Si un mioma provoca infertilidad o abortos de repetición, debe extirparse directamente mediante cirugía.